Pudiera ser que en el fondo él conociera cuál sería su destino, su trágico final. Una cornada le arrebató la vida, un miura de casi 700 kg llamado Islero fue su verdugo. El 29 de agosto de 1947 en la Plaza de toros de Linares (Jaén)
moría el "cuarto califa del toreo". Allí su novia, Lupe Sino, nunca pudo entrar a verlo morir en el hospital de Linares. Ella le amaba y le entendía mejor que nadie. Entendía quizá que expresaba su mirada, pero no pidió su presencia mientras agonizaba. Dicen que la quiso más a nadie, que estaba pensando pasar el resto de su vida con ella, de la que se enamoró, a esta joven artista española algo descocada llamada Lupe Sino, también se la relacionó con otros matadores de la época.
El amor fue importante en la vida de Manolete, esta que ahora podemos conocer gracias a la película de Menno Meyjes que lleva por título "Manolete" y que está protagonizada por Adrien Brody y Penélope Cruz. En este film podremos conocer la historia de este grande del toreo, podremos saber que era realmente lo que angustiaba su miraba y lo que sentía por Lupe, una morena actriz de ojos verdes, su alma gemela. A veces los ojos hablan, no son suficientes las palabras y hay que expresar las cosas de otra forma. La triste mirada de Manolete presagiaba lo peor, su adiós para siempre hace ya 60 años.
moría el "cuarto califa del toreo". Allí su novia, Lupe Sino, nunca pudo entrar a verlo morir en el hospital de Linares. Ella le amaba y le entendía mejor que nadie. Entendía quizá que expresaba su mirada, pero no pidió su presencia mientras agonizaba. Dicen que la quiso más a nadie, que estaba pensando pasar el resto de su vida con ella, de la que se enamoró, a esta joven artista española algo descocada llamada Lupe Sino, también se la relacionó con otros matadores de la época.El amor fue importante en la vida de Manolete, esta que ahora podemos conocer gracias a la película de Menno Meyjes que lleva por título "Manolete" y que está protagonizada por Adrien Brody y Penélope Cruz. En este film podremos conocer la historia de este grande del toreo, podremos saber que era realmente lo que angustiaba su miraba y lo que sentía por Lupe, una morena actriz de ojos verdes, su alma gemela. A veces los ojos hablan, no son suficientes las palabras y hay que expresar las cosas de otra forma. La triste mirada de Manolete presagiaba lo peor, su adiós para siempre hace ya 60 años.
1 comentario:
Me parece muy acertado eso que dices de que la mirada esconde la historia de cada uno. Viene a explicarlo muy bien eso de que "los ojos son el espejo del alma".
Publicar un comentario