Recuerdo la primera vez que le escuché, 10 años atrás, por aquel entonces las ilusiones eran parecidas a las de hoy. Le escuché y desde aquel momento supe que me acompañaría en mi vida. Quisé conocer todo de él y pronto me subí al barco y me baje en cada uno de los puertos en los que él desembarcaba, a veces fuí sola, no encontré acompañante para disfrutar de su música. Escuché sus canciones hasta la saciedad, cante sus letras hasta llegar a hacerlas mías y gritárselas a algún que otro enamorado. Reuní cada uno de sus proyectos, hice mía "la memoria de los peces", y su música vino conmigo al extranjero, y me acompañó en las frías y oscuras tardes durante mi estancia en Cork, y él me gritaba que "No estaría sola". Hoy vuelvo a hacerme con un trabajo suyo "Sueños de un hombre despierto". Pronto, el uno de diciembre, su barco volverá a Murcia y yo estaré allí para escucharle, pero esta vez iré acompañada, afortunadamente de otra persona a la que le gusta y que siempre ha estado en el barco de Ismael Serrano pero que por mala fortuna nunca fuímos en el mismo camarote. Ahora que le he encontrado escucharemos juntos a Ismael Serrano,...........porque si no estaremos perdidos.
miércoles, 24 de octubre de 2007
lunes, 22 de octubre de 2007
Le regala la vida por segunda vez......
Un juez autoriza a una menor a donar parte de su hígado a su hija.El bebé, de seis meses, sufre una malformación de este órgano que puede causarle la muerte. Leo esta noticia y un cierto escalofrío recorre mi cuerpo. Rocio, a la que le faltan pocos meses para los 18 es madre de una niña a la que quiere salvarle la vida. La ley le prohibía el trasplante, pero un juzgado de Sevilla ha autorizado que la joven done parte de su hígado a su bebé, pues en estos casos existe un vacío legal que permite al juez suplir la falta de capacidad del menor. La pequeña Naora podrá ser intervenida dentro de 15 ó 20 días una vez que complete los trámites administrativos necesarios. Rocio es madre y a pesar de su juventud sabe que ellos, los padres, lo dan todo por sus hijos, hasta un riñón si hace falta. Algún día Naora cuando sea mayor y conozca esta historia sabra agradecerselo a su madre, que la trajo al mundo y que está haciendo todo lo posible para que se quede en él.
Los padres nos traen al mundo, nos enseñan a estar en él, nos dan todo lo que pueden ( a veces sacrificando mucho) y nosotros no sabemos agradecerlo, por eso con esta historia me recorre un cierto escalofrio, veo a mi madre pasar junto a mi, la miro y a veces me cuesta darle las gracias, pero deberíamos ser más agradecidos porque ellos lo dan todo, lo dieron todo y si hiciera falta hasta nos darían un riñón.
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