El otro día mi amiga Rosa vino llorando a mi casa, había tenido un problema, la escuché porque la ví demasiado alterada, me contó que había tenido una entrevista de trabajo, una selección que se llama, que había pasado todas las fases con más o menos éxito pero que en la última la echaron para atrás y cogieron a la niña mona, lloraba desconsolada y yo no encontraba palabras para poder ayudarla, le dije: "tranquila mi niña, que algún día en este mundo injusto triunfarán los bajos, los gordos, los feos y hasta los mancos", ella sonrió y me dijo, "...pero puede que ese día ya no esté yo aqui para verlo". El caso es que ella se fue, más o menos tranquila, y yo me
quedé en casa pensando lo injusta que es a veces la vida, este mundo en el que las medidas importan, y mucho, para unas cosas hay que ser muy grande, para otras muy pequeño. De nuevo vi que esta sociedad estereotipada no nos trata a todos por igual, que sigue triunfando el "90-60-90", que gana lo que entra por el ojo, y no digo nada, porque puede que todos seámos así, ya que estamos cortados con el mismo patrón, aunque no tengamos las mismas medidas. Ahora he vuelto a hablar con Rosa, está un poco más animada, ya casi se le ha pasado el disgusto, ahora ya no piensa en eso, quiere olvidarlo lo antes posible, por su bien y por el de todos los que estamos a su alrededor. P.D. En recuerdo de todas aquellas personas a las que un día le hicieron sentir mal por ser diferentes y por todas aquellas chicas que aspiran a las medidas perfectas, para que miren más en su interior, también por todos los que se quedaron en el camino.
quedé en casa pensando lo injusta que es a veces la vida, este mundo en el que las medidas importan, y mucho, para unas cosas hay que ser muy grande, para otras muy pequeño. De nuevo vi que esta sociedad estereotipada no nos trata a todos por igual, que sigue triunfando el "90-60-90", que gana lo que entra por el ojo, y no digo nada, porque puede que todos seámos así, ya que estamos cortados con el mismo patrón, aunque no tengamos las mismas medidas. Ahora he vuelto a hablar con Rosa, está un poco más animada, ya casi se le ha pasado el disgusto, ahora ya no piensa en eso, quiere olvidarlo lo antes posible, por su bien y por el de todos los que estamos a su alrededor. P.D. En recuerdo de todas aquellas personas a las que un día le hicieron sentir mal por ser diferentes y por todas aquellas chicas que aspiran a las medidas perfectas, para que miren más en su interior, también por todos los que se quedaron en el camino.
1 comentario:
En la sociedad de la imagen, la imagen es importante, pero la imagen sin contenido es vacio que se desinfla al poco tiempo. Las injusticias existen otras veces no es por ser gracioso es por caer en gracia.
Publicar un comentario